El 2010 ya se marchó, un año más se ha ido y uno nuevo comienza, y para comenzar este nuevo año me gustaría hacer algunas peticiones.

Que todos los niños del mundo tengan una sonrisa en su cara, una vivienda digna, un plato de comida en su mesa.

Que se acabe con la violencia, tanto en mujeres, como hombres, niños, animales, naturaleza.

Que finalmente terminen todas las guerras y todos los pueblos del mundo puedan vivir en PAZ.

Que se abran todas las fronteras, se quiten todas las alambradas y los muros.

Que dejemos de matar por matar indiscriminadamente animales y peces, contaminar los mares, de talar árboles, de quemar bosques

Que dejemos de contaminar el planeta y comencemos a cuidarlo.

Que hablemos más con el corazón dejando a un lado los odios, los rencores, las envidias y utilicemos más las palabras amistad, comprensión, fe, y la más importante AMOR.

También para comenzar éste nuevo año quiero dejaros UNA RECETA ESPECIAL.

En una cacerola derretir la inercia, la amargura el tedio.

En un recipiente aparte pelar a tiras la ansiedad, picar muy fino el egoísmo, poner en remojo el yo hasta que macere cuidando que no se derrita completamente.

El rencor que es furia rancia machacarlo en una tabla, trocear los reproches los celos las envidias.

Tirar a la basura el odio, la maldad, la pereza que nos impide pensar, la vanidad de creer que somos perfectos y nunca cometemos errores, y cuando los cometemos tener la valentía de admitirlos.

Dejar mucho tiempo bajo el grifo hasta que se cuelen totalmente los remordimientos por el pasado, la culpabilidad por el presente y el miedo al futuro.

Amasarlo todo con cordura pero sin ahorrar algún gramo de locura.

No hay que preocuparse si tarda en ablandarse, la impaciencia no es compatible con la ternura, sazonar con la defensa de nuestros derechos pero también con los de los demás.

No debemos preocuparnos si en principio el plato nos parece triste, con paciencia comprobaremos que poco a poco va embelleciéndose cada vez más.

Cocinarlo al fuego lento de pasión pero vigilando que no se queme.

Podemos decorarlo con armonía y distribuirlo en una fuente con imaginación y mucho amor.

Dejar reposar dos horas o incluso si es necesario dos años, cuanto más tiempo repose mejor será el resultado.

Cuando esté listo para servir hacerlo en platos llenos de sueños e ilusión, y si te gusta ésta espero te acuerdes un poco de mi cuando lo tomes, la compartas también conmigo y sientas como penetra en tu corazón.

FELIZ AÑO PARA TODOS.

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