La Vida es la encargada de enseñarnos los caminos que tendremos que recorrer, el hombre debe aprender a recorrerlos, a soñar incluso cuando está despierto, a nadar contra corriente cuando es necesario, el camino no siempre será fácil pero así se aprende a nadar contra la corriente con cada uno de esos tropiezos que demos, que a su vez serán lecciones que iremos aprendiendo, en ese mismo camino también tendremos que aprender a vencer el miedo al miedo, a reírnos de nosotros mismos, solo así aprenderemos de los errores cometidos.

El Hombre aprende porque la Vida enseña, a reír y llorar, a amar, a tener una ilusión y pederla, a tropezar con las mismas piedras siempre, pero también a levantarse nuevamente y seguir haciendo camino.
Yo he aprendido que los sueños son los que mantienen viva la esperanza porque se que aunque el invierno sea frío y duradero, aunque las tormentas sean duras y destructivas, aunque hay ocasiones en las que vivir es más difícil que morir, soñar nunca se olvida, y esos sueños son los que finalmente conseguirán que terminemos nuestro camino.

Hay tantas cosas que nos quedan por aprender, tantas por enseñar, no debemos rendirnos si la vida nos golpea, es su enseñanza, aprendamos de esos golpes pero nunca para quedarnos parados llorando, aprendamos a seguir luchando porque eso significa vivir, solo nosotros podemos poner el limite o final al camino, si nos rendimos, si nos quedamos llorando entonces sí habremos perdido la oportunidad de saber que hay en ese camino que todavía nos queda por recorrer.

VIVE POR MUY DURAS QUE SEAN LAS LECCIONES QUE LA VIDA TE ENSEÑE.